Polos personalizados
con tu logo.
22 modelos, desde 9,06 € por unidad, con la estampación incluida. Es la prenda de trabajo por excelencia: hostelería, talleres, tiendas y equipos que quieren algo más que una camiseta.
Cuál elegir
Mírale el cuello antes que nada: un polo barato pierde la forma del cuello a las diez lavadas y entonces ya no sirve para trabajar de cara al público, que es justo para lo que se compró. El piqué de algodón es lo clásico y transpira bien; las mezclas con poliéster se arrugan menos y secan antes, que importa cuando hay que lavarlo cada día.
Cómo se personaliza
En polo, el bordado es lo habitual, y con razón: va en el pecho izquierdo, aguanta lavados diarios y es lo que hace que una prenda de trabajo parezca uniforme y no camiseta con logo. El DTF vale para dibujos grandes o a todo color, y para cuando el logo tiene degradados que el bordado no puede reproducir.
El bordado se presupuesta aparte: hay que digitalizar el logo primero, y eso se habla antes de nada. Cómo funciona el bordado →
Lo que preguntan antes de pedir
- ¿Hace falta pedir muchos?
- No. Un autónomo que necesita tres polos puede pedirlos, igual que una empresa que necesita cuarenta.
- ¿Dónde se pone el logo?
- En el pecho izquierdo es lo estándar. También se puede en la espalda, en la manga o en la nuca; en el personalizador se elige la zona y se ve el tamaño real en centímetros.
- ¿Tenéis tallas de mujer?
- Sí, y en la mayoría de modelos el corte de mujer es distinto, no solo más pequeño. En la ficha se ven las tallas disponibles de cada color.
- ¿Puedo repetir el pedido dentro de unos meses?
- Sí. El diseño queda guardado con las medidas con las que se imprimió, así que la reposición sale igual que la primera tanda.

























































































































































