Camisetas personalizadas
desde una.

36 modelos, desde 7,11 € por unidad, con la estampación incluida. Eliges, subes tu diseño y lo ves puesto encima antes de pagar. Una se hace igual que ochocientas: la misma máquina y la misma revisión.

Cuál elegir

El gramaje es lo que más se nota al ponérsela. Las de 150 g son frescas y salen más baratas: van bien para un evento de verano o para algo que se llevará unas cuantas veces. De 180 g en adelante caen mejor y aguantan más lavados, que es lo que hace falta si la camiseta va a usarse a diario. Y si el grupo es mixto, cuello redondo unisex: el entallado y el de pico cambian bastante de una talla a otra, y siempre hay alguien a quien no le sienta.

Cómo se estampa

Por defecto, DTF: transfer digital a todo color, sin mínimo y sin recargo por número de colores, así que un degradado o una foto salen igual de bien que un texto. La serigrafía compensa a partir de cierta cantidad y con pocos colores planos. El bordado se usa sobre todo en pecho pequeño, donde da un acabado que el estampado no da.

El bordado se presupuesta aparte: hay que digitalizar el logo primero, y eso se habla antes de nada. Cómo funciona el bordado →

Lo que preguntan antes de pedir

¿Puedo pedir una sola camiseta?
Sí, y no hay que pedir permiso: es lo normal aquí. El precio por unidad baja cuanto más pides, pero no existe un mínimo.
¿Cuánto aguanta el estampado?
Lavando del revés y a 30°, lo que dure la camiseta. Lo que lo estropea es la secadora fuerte y la plancha apoyada directamente encima del dibujo.
¿Puedo subir una foto?
Sí. Al colocarla, el personalizador avisa si la resolución se queda corta para el tamaño que le has puesto, antes de pagar y no después.
¿Cuándo llega?
Cada ficha dice su fecha, calculada con las existencias reales de ese color y esa talla. No es un plazo genérico puesto a ojo.

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