¿Se puede estampar encima de un estampado?
La pregunta sale siempre con la misma camiseta delante: una que ya tiene un dibujo y que a alguien le gustaría aprovechar.
Técnicamente se puede. Sale del taller con buena cara y a los pocos lavados se levanta por los bordes. Por eso la respuesta corta es que no lo hacemos, y conviene explicar por qué, porque el motivo también sirve para entender cómo se cuida una camiseta estampada en general.
Qué hace una plancha de transfer
Un DTF es un dibujo impreso sobre un film con un polvo adhesivo por detrás. Lo que lo pega a la camiseta no es el dibujo: es ese adhesivo derritiéndose entre las fibras del algodón y agarrándose a ellas. Para eso hace falta calor y presión durante unos segundos.
Si debajo hay tela, el adhesivo entra en la tela. Si debajo hay otro estampado, el adhesivo no tiene fibras donde meterse: se queda pegado a una capa de plástico, que es lisa. Plástico contra plástico aguanta mucho menos que plástico contra algodón.
Y lo que le pasa al dibujo de abajo
Es el mismo problema que ya contamos al explicar cómo lavar una camiseta estampada: la plancha directamente encima de un dibujo lo estropea. Una plancha de transfer es eso mismo, pero con más calor y más presión, y durante más rato.
- El estampado viejo se reblandece y queda brillante por donde ha pisado la plancha, incluso fuera del dibujo nuevo.
- Si el dibujo nuevo es más pequeño que el viejo, se nota el cerco: un rectángulo satinado alrededor.
- Los bordes del nuevo son lo primero que se despega, porque son lo que menos agarre tiene.
Las dos excepciones de verdad
La primera: que el dibujo nuevo tape por completo al viejo, con margen de sobra por los cuatro lados. Sigue siendo plástico sobre plástico y sigue durando menos, pero al menos no se ve el cerco. La segunda: que lo de debajo sea bordado y lo de encima quede lejos, que entonces no se tocan.
Lo que no es excepción: estampar encima de una etiqueta impresa por dentro del cuello, ni encima de una costura. Ahí la plancha no apoya plana y el adhesivo agarra a trozos.
Qué hacer en su lugar
Partir de una prenda lisa. Suele ser más barato de lo que la gente calcula: una camiseta de algodón con el diseño ya estampado sale por menos de lo que cuesta un café y media en muchos sitios, y el resultado dura lo que tiene que durar. En el catálogo cada prenda dice su precio con la estampación incluida, así que la comparación se hace en diez segundos.
Si lo que te da pena es tirar la camiseta vieja, hay una salida mejor que estamparla: usarla de muestra. Mándanos una foto con el dibujo que quieres recuperar y te decimos si se puede rehacer en condiciones sobre una prenda nueva.
¿Lo tuyo es un pedido concreto?
En cada prenda están sus medidas reales y su gramaje, y el diseño se ve puesto encima antes de pagar. Desde una unidad.
Ver las prendas →También aquí
Personalizar una camiseta en casa: qué sale bien y qué no
Papel de transfer, vinilo y plancha del armario. Se puede, y hay cosas que salen bien de verdad. Conviene saber cuáles antes de comprar el material.
Qué quiere decir el gramaje de una camiseta
150, 180, 190 gramos. Es el número que más dice de una camiseta y el que menos se mira al comprarla.