Cómo baja el precio al pedir más

No baja la camiseta: baja la estampación. Y el primer salto de verdad no está donde todo el mundo cree.

Una camiseta personalizada son dos cosas que se suman: la prenda y la estampación. Y cuando pides más unidades, solo una de las dos baja.

La prenda no. Cuesta lo que nos cuesta a nosotros, y al proveedor le da bastante igual que le pidamos diez o cincuenta: el precio de una camiseta lisa solo se mueve en tiradas muy grandes. La estampación sí, y bastante.

Los saltos, con números

Esto es lo que cuesta estampar una prenda según cuántas pidas. Son los precios que aplica la tienda, no un ejemplo:

UnidadesEscudo 10×10DIN-A4DIN-A3
1 a 242,00 €2,70 €3,90 €
251,65 €2,30 €3,30 €
501,45 €2,10 €3,00 €
1001,25 €1,90 €2,80 €
5001,05 €1,70 €2,60 €
1.0000,80 €1,50 €2,40 €

Lo que casi nadie espera

Y entonces, ¿cuándo compensa pedir más?

Cuando de verdad las vas a usar. Un salto de 24 a 25 unidades baja el estampado entre un 15 y un 18% según el tamaño, y llegar a 100 lo baja entre un 28 y un 38%: está bien, pero no paga por sí solo veinte camisetas que se van a quedar en una caja. La cuenta que importa es cuánto te cuesta cada prenda que alguien se va a poner.

Donde sí cambia el cálculo es en el envío. A partir de cierto importe sale gratis, y ahí sí puede salir más barato el pedido grande que el pequeño en total, aunque lleve más prendas.

No hay que pedir el descuento ni poner ningún código: el precio que ves en la ficha ya lleva el tramo que te toca por la cantidad que has puesto. Si cambias las unidades, cambia solo delante de ti.

¿Lo tuyo es un pedido concreto?

En cada prenda están sus medidas reales y su gramaje, y el diseño se ve puesto encima antes de pagar. Desde una unidad.

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